martes, 24 de febrero de 2015

Sobreprotección: causas y consecuencias

La sobreprotección es un problema que nos atañe en  la actualidad. Hace algunos años se dejaba potestad para que los educadores profesionales que entraban en contacto con nuestros hijos tuviesen voz y voto para actuar en los momentos de incidencias que pudieran acometer en cualquier momento. Sin embargo, esto por desgracia ha cambiado. En muchas ocasiones los padres sobreprotectores se justifican diciendo que quieren que sus hijos tengan lo que ellos no tuvieron, tanto material como sentimental, y evitan que se enfaden o que estén tristes de cualquier modo.
Hace no mucho, una de mis alumnas de siete años lloraba en el patio de recreo, quería que viniesen sus padres. Ellos la vieron desde fuera, alarmados, querían llevarse a su hija. Yo les dije: "están en todo su derecho de llevarse a su hija si quieren, pero antes déjenme decirles las posibles consecuencias una vez se la lleven...esto reforzará su comportamiento, es muy probable que mañana vuelva a llorar si están cerca sabiendo que se la llevarán si eso ocurre." A pesar de mi consejo, decidieron llevársela. La razón que me dieron durante la conversación es que ellos no habían tenido relación a penas con sus padres, no los habían tenido ahí cuando les hacía falta, y que eso no le iba a suceder a su hija. La niña aprendió que si lloraba se la llevarían, y en los días posteriores así lo hizo. 
Cuando los padres se cansaron de su actitud, vinieron a hablar conmigo, pidiéndome ayuda. No les dije que se lo advertí, no tenía cara de satisfacción, desde mi humildad les dije lo que podían hacer a continuación para "curar" a su hija. 
"Los niños no vienen con un libro de instrucciones", me decían. Claro que no, y la educación no es sencilla, requiere esfuerzo y no siempre es el camino más fácil como hemos visto en el ejemplo. Los niños no vienen con un libro, por eso, los miles de profesionales que somos especialistas en la educación de los niños, deberíamos ser escuchados y deberían de prestar atención a nuestros consejos. 


Miedo a la rabieta

En ocasiones los padres temen que sus hijos tengan una rabieta y por ello conceden todos los deseos que estén en su mano. Esto es algo que se debe evitar, ya que en este caso, se corre el riesgo de malcriar al niño. 
Debemos tener fortaleza psíquica y saber decir no en ciertas ocasiones. No por ello el niño será más infeliz, sino todo lo contrario. Al principio podrá tener una rabieta, pero todo es cuestión de tiempo y trabajo. 
¿Alguna vez os han dicho algo parecido a esto?: este plato no me gusta, quiero el plato azul. 
No quiero recoger los juguetes. Esta comida no me gusta, quiero pizza. Me aburro, ¿ahora que hago?...
Estar a sus órdenes y satisfacer sus deseos os debe plantear esta cuestión: ¿quién manda en casa?
No debéis tener miedo a que os monten un número, ya sea en privado o en público. Si no quieres oírlo gritar y patalear, simplemente, aléjate. Ya aprenderá a calmarse, a saber que no es él el que manda, a controlar sus sentimientos, a que no todo es aquí y ahora, tendrá más paciencia, controlará sus deseos, te respetará más, será más amable, etc. En resumen, su educación y desarrollo de la personalidad crecerá de forma positiva. 

jueves, 8 de enero de 2015

Los primeros años de vida

Los primeros años de vida de un niño son decisivos en su educación futura. En muchas ocasiones, la vida frenética de hoy en día no nos facilita el poder dedicar más tiempo a nuestros hijos, pero es esencial que le prestemos la atención adecuada en sus primeros años de vida, ya que son impactantes en el desarrollo de su personalidad. 
No es una tarea fácil y a veces es conveniente pedir opinión a un experto. 
Esas rabietas, ese dame lo que yo quiero o grito, lloro y me enfado, es un detalle que debemos trabajar y no dejar de  lado. En ocasiones, darle lo que quiere porque estamos cansados y no tenemos fuerzas para luchar contra su actitud, es algo que nos perjudicará en el futuro. Debes tener claro que en casa son los padres los que mandan. Debes guiarle, poner pautas, normas y sobre todo, un refuerzo positivo cuando las cumpla correctamente. En caso contrario, sus malos actos deben tener consecuencias razonables, que se han de cumplir.
Si grita, no grites, si llora no llores, eres su guía, deja que se desahogue sin hacerle caso, intenta llamar tu atención hasta conseguir lo que quiere, no puede conseguirlo. Si lo hace, tu tarea fraterna habrá fracasado. 
El diálogo es muy importante en el momento que llegue a su calma, a un no debe seguirle un por qué, pero solo en el instante en el que esté dispuesto a escuchar. 

martes, 15 de septiembre de 2009

Nombre del Blog: El arte de educar






En términos generales se denomina arte a la actividad o producto en los que el ser humano expresa sus emociones, sus ideas, su visión de la vida.

En la educación estas emociones, ideas y visiones de la vida no quedan apartadas y debemos tenerlas en cuenta a la hora de educar.

Educar es un arte cambiante, al que va influyendo cada época que vivimos y a la que debemos adaptarnos según las necesidades que vayan surgiendo. Cada año que pasa nos alejamos de la Era de las Nuevas Tecnologías para dar paso a la Era de la Información y la Comunicación y poco a poco comenzar la nueva era: la del pensamiento.

La adaptación al medio que nos rodea es imprescindible y aplicarlo a la educación es tarea obligatoria.

A lo largo de este blog voy a ir analizando y reflexionando sobre las publicaciones más relevantes de la actualidad. Además aportaré mis conclusiones sobre lo que aquí se publique.

Y sobre todo recuerda que educar es un arte, un arte cambiante, así que desarrollemos nuestra imaginación y saquemos al artista que llevamos dentro.